
La piscina
Con kioscos alrededor para estar a la sombra. Es de uso de los residentes.


El centro
Cómo es la finca de Girardota donde ocurre el proceso: seis casas, una de ellas para mujeres, piscina, cancha, lago y zonas amplias al aire libre.
Los espacios
Las zonas comunes de la finca son zonas, no salas. Esto es lo que hay, con las fotos del lugar tal como está.

Con kioscos alrededor para estar a la sombra. Es de uso de los residentes.

Seis casas dentro del mismo predio, no una sola edificación. Una de ellas es para mujeres.

Habitaciones compartidas, con lockers.

Bajo techo, en kiosco abierto.

Caminos y puentes entre zonas verdes para ir de un punto a otro.

Bajo cubierta y abierto por los lados, junto a las zonas de estar.

Cubiertos, para estar afuera sin sol directo.

De grama, con los dos arcos, al lado de las zonas de estar.

Con peces, patos y gansos, y un camino por la orilla.
El proceso no ocurre en un edificio con pasillos. Ocurre en una finca en Girardota, al norte del Valle de Aburrá: un espacio campestre, con zonas verdes amplias y aire de montaña.
Lo ponemos primero porque es lo que más preguntan las familias y lo que menos se deja explicar con palabras: cómo es el lugar donde va a vivir su hijo, su pareja o su hermano.
No es una sola edificación. La vida diaria se reparte en seis casas dentro del mismo predio, conectadas por senderos amplios y corredores cubiertos.
Eso cambia la experiencia más de lo que parece: se camina al aire libre para ir de un sitio a otro, y las zonas comunes son zonas, no salas.
Una de las seis casas es para mujeres. Lo decimos aquí porque es de las primeras cosas que se preguntan cuando quien necesita el proceso es una hija, una hermana o una pareja.
Estos espacios son de uso de los residentes, y buena parte del día transcurre en ellos.
Quien llega a un proceso residencial llega cansado y casi siempre encerrado: en una rutina, en una casa, en una relación.
Un entorno abierto no resuelve nada por sí solo, y no vamos a decir lo contrario. Pero cambia dos cosas concretas: se duerme mejor y se puede caminar. En las primeras semanas, las dos cuentan.
Sí. Recibimos visitas previas: escríbenos y coordinamos el día. Ver el lugar antes de tomar cualquier decisión nos parece razonable, y no compromete a nada.
Es distinto de las visitas familiares a quien ya está en el proceso, que tienen su propio horario.
La finca está en Girardota, a unos 35 minutos del centro de Medellín. Qué significa esa distancia para una familia que viene de visita lo explicamos en rehabilitación cerca de Medellín, y la dirección y la ruta están en dónde quedamos.
Lo que ocurre dentro de estos espacios —la rutina, los horarios, el trabajo con el equipo— está en cómo es el acompañamiento residencial.
¿Hablamos hoy?Respuesta humana y confidencial
WhatsApp